¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness es un término anglosajón que puede traducirse al castellano como Atención Plena. Mindfulness es la presencia en todo aquello que acontece momento a momento, con apertura,  aceptación y amabilidad. Es el cultivo y entrenamiento de la atención, autorregulación emocional y de pensamientos para incrementar nuestro bienestar y salud.

Mindfulness da la oportunidad de vivir el momento presente de forma consciente, con interés, aceptación y curiosidad. Mindfulness nos ayuda en la gestión de las emociones y los pensamientos, gestión del estrés y la ansiedad, gestión de los procesos de cambio  y mejora de las relaciones interpersonales en cualquier entorno.

Puedes recibir clases personales , o charlas y talleres en equipo.

Si estas interesados en la aplicación de Mindfulness como desarrollo personal ponte en contacto conmigo por teléfono o mail y acordaremos una cita informativa.

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Mindfulness en la alimentación  

Para mi el lujo se manifiesta cuando puedo atender a lo que hago.

 

Debido a nuestros ritmos y deberes diarios a veces puede parecernos difícil bajar el ritmo, prestar total atención y soltar el piloto automático. Dedicar tiempo para realizar comidas conscientes, y explorar diferentes formas con las que traer más atención plena a la vida diaria es un lujo.

 

Comer de forma tan consciente como lo hacemos en un retiro o en un curso de atención plena no es realista para muchos de nosotros, especialmente con las innumerables distracciones que nos rodean, por lo tanto, ten algo de autocompasión y curiosidad. Especialmente durante la locura, el estrés y las comidas extras de las fiestas, en las que es más probable que comamos sin pensar.

 

Te presento mas abajo seis pautas simples a tener en cuenta para alimentarte de manera más consciente, y unir nuestros cuerpos y mentes.

Estos son algunos de los deliciosos platos que cocinaremos en mi proximo taller de MinfulEating

1) Deja que tu cuerpo alcance a tu cerebro

Comer rápidamente e ignorando las señales de tu cuerpo versus reducir la velocidad. Presta atención a tu plato y aprende a parar cuando tu cuerpo dice que está lleno. Disminuir la velocidad es una de las mejores maneras en que podemos hacer que nuestra mente y nuestro cuerpo se comuniquen. El cuerpo en realidad envía su señal de saciedad unos 20 minutos después del cerebro, razón por la cual a menudo comemos de manera inconsciente. Si disminuimos la velocidad, podemos darle al cuerpo la oportunidad de equilibrarse con el cerebro y comer la cantidad correcta.

 

Las formas simples de disminuir la velocidad pueden incluir seguir muchos de los consejos de la abuela, como sentarse para comer, y no hacerlo de pie, (a menos que no tengamos otra opción), masticar cada bocado 25 veces (o más), hacer pequeñas pausas, y todos esos viejos modales que un día empezamos a ignorar.

 

2) Conozca las señales personales de hambre de su cuerpo.

¿Está respondiendo a un deseo emocional o respondiendo a las necesidades de su cuerpo?. Esta pregunta es muy reveladora. A menudo escuchamos primero nuestras mentes, pero como muchas prácticas de atención plena, podemos descubrir más sabiduría interna al sintonizar con nuestros cuerpos.

 

En lugar de solo comer cuando recibimos señales emocionales, que pueden ser diferentes para cada uno de nosotros, ya sea estrés, tristeza, frustración, soledad o incluso solo aburrimiento, podemos escuchar nuestros cuerpos. ¿Su estómago está gruñendo, tiene poca energía o se siente mareado? Con demasiada frecuencia, comemos cuando nuestra mente nos lo dice, en lugar de nuestros cuerpos. Comer de forma consciente es en realidad escuchar profundamente las señales de hambre de nuestro cuerpo. La próxima vez que sientas mucha hambre, aun sabiendo que ya comiste lo suficiente preguntate:

 

¿Tiene hambre mi cuerpo o señales desencadenadas por un hambre emocional?

3) Mejora tus ambientes alimentación

Comer solo y al azar vs comer con otros en momentos y lugares establecidos.

 

Otra forma en la que comemos sin pensar es vagando por casa o en el trabajo, y en lugares al azar, esto lugar a que no podamos decidir de manera proactiva acerca de nuestras comidas. Esto nos impide observar señales ambientales saludables sobre qué y cuánto comer, y hace que nuestros cerebros reciban nuevas señales erróneas sobre nuestra alimentación.

 

Preguntate por un momento:

 

¿Realmente deseo crear el hábito de comer cada vez que estoy en el coche u en otras situaciones de las que luego puedo arrepentirme?.

 

Tu tiempo para alimentarte y tu horario de sueño deberían ser prioritarios en tu vida . Por esto es importante sentarse (¡en una mesa!), poner la comida en un plato o tazón, y no comerla del sartén. También ayuda el sentarse a comer con los demás, no solo estás compartiendo y obteniendo una conexión saludable, sino que también reduce la velocidad y puedes disfrutar más de la comida y la conversación en su justa medida.

No tienes que planificar la comida en cada bocado, y es importante ser flexible, especialmente en ocasiones especiales, pero ten en cuenta el hecho de que podrías estar cambiando tus hábitos alimenticios en diferentes épocas del año o en diferentes ocasiones. Y cuando planificas con anticipación, es más probable que comas la cantidad que tu cuerpo realmente necesita en ese momento, en lugar de comer en exceso y lamentarlo más tarde.

 

4) Comer comida no historias

Comer alimentos que sean emocionalmente reconfortantes versus comer alimentos que sean nutricionalmente saludables.

 

Con un poco de practica podemos encontrar alimentos nutritivos que también sean satisfactorios y reconfortantes. A medida que practicamos comer alimentos más saludables y de mayor variedad, estamos menos inclinados a consumir nuestros alimentos de comodidad, y más inclinados a disfrutar de alimentos saludables, en última instancia, encontramos muchos alimentos mental y físicamente satisfactorios en lugar de unos pocos.

 

5) Considera el ciclo de vida de tu comida

Considerar de dónde proviene la comida versus pensar en la comida como un producto final.

 

A menos que usted sea un cazador-recolector o un agricultor, todos nos hemos desconectado cada vez más de nuestra comida en los últimos años. Muchos de nosotros ni siquiera consideramos de dónde viene una comida más allá del paquete del supermercado. Esto es una lastima, porque comer ofrece una oportunidad increíble para conectarnos más profundamente con el mundo natural, y los elementos. Cuando hacemos una pausa para considerar a todas las personas involucradas en la comida que ha llegado al plato, es difícil no sentirse agradecida. Ten en cuenta el agua, el suelo y otros elementos que formaron parte de la creación cuando te sientes a comer.

6) Atiende a tu plato

Comer distraída vs. solo comer.

 

Multitareas y comer es una receta para no poder escuchar profundamente las necesidades y deseos de nuestro cuerpo. Cuando nos distraemos, es más difícil escuchar las señales de nuestro cuerpo sobre los alimentos y otras necesidades. En tu próxima comida, intenta realizar solo una sola tarea y solo comer, sin pantallas ni distracciones, solo disfrutar del alimento y si es el caso, de la compañía con la que estás compartiendo ese momento.

 

Poco a poco intenta incluir estas practicas en tu rutina diaria, reducir la velocidad, escuchar a tu cuerpos, hacer una cosa a la vez, hacer incluso pequeños rituales y considerar todo lo que se incluye en nuestra comida de manera más regular y brindar una atención más consciente a nuestras comidas diarias.

Espero que esto te sirva :)

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